Qué es la narrativa de marca y por qué tu negocio la necesita
El primer paso es siempre el mismo: escucharte a ti mismo.
Antes de pensar en palabras, en mensajes o en copies, necesitas responder preguntas honestas. ¿Por qué empecé esto? ¿Qué problema me indigna que nadie resuelve bien? ¿Qué es lo que hago de una forma que nadie más hace igual? ¿Qué quiero que digan de mí mis clientes cuando me recomienden? ¿Cómo lo puedo contar? ¿En qué orden? ¿Tiene coherencia?
Lo que viene después es darle forma, estructura y coherencia para que funcione en todos tus canales de comunicación.
Si has llegado hasta aquí es porque algo de esto te ha resonado. Quizás porque reconoces que tu marca tiene más dentro de lo que estás contando. O porque llevas tiempo sintiendo que comunicas, pero no conectas.
