Qué es la narrativa de marca y por qué tu negocio la necesita

Método de trabajo de Narrativa de marca de Leticia Domínguez

Hay marcas que se recuerdan. Y hay marcas que no.
No es casualidad. No es suerte. No es que tengan más dinero para publicidad o un logo más bonito. Es que tienen una historia. Una buena historia. Contada con orden, coherencia y cohesión. Y, por supuesto, con las palabras correctas.
Eso es la narrativa de marca. Y si tu negocio todavía no la tiene, este artículo es para ti.

La narrativa de marca es el relato que da sentido a todo lo que comunicas. Es la historia que explica quién es tu marca por qué existe, qué le hace diferente y por qué alguien debería elegirla y no a la competencia.

No es un eslogan. No es la descripción de tus servicios. No es tu misión y visión redactadas en una página corporativa que nadie lee.

Es algo más profundo y más humano que todo eso.

Es la respuesta a esta pregunta: ¿por qué debería importarme tu marca? ¿Por qué recuerdo tu marca? Por la narrativa que se ha construido

Porque las personas no compramos productos ni servicios. Compramos historias. Compramos sensaciones. Compramos la versión de nosotros mismos que creemos que seremos después de usar lo que tú ofreces. Y si tu marca no sabe contarte esa historia, la compramos en otro sitio.

¿Por qué las marcas que tienen una buena historia venden más?

Porque la emoción va antes que la razón. Siempre. Esa emoción que solamente puede conseguir un humano y no una inteligencia artificial.

Cuando ves un anuncio de Kit Kat no piensas en ultraprocesados. Cuando ves un anuncio de Coca Cola no piensas en su ingrediente secreto. Cuando ves un anuncio de Starbucks no piensas en el origen del café. No piensas, sientes. Se te remueve algo.

Eso es lo que hace una buena narrativa de marca. Provoca una emoción antes de que el cerebro racional entre en juego. Y cuando la emoción ya está dentro, la decisión de compra es mucho más fácil.

Piénsalo, ¿cuántas veces has tomado una decisión de compra promovida por el subconsciente?  Esa sensación que te produce la marca tiene un por qué: su narrativa.

Si tu marca no genera ninguna emoción, estás compitiendo solo por precio. Y esa es la guerra más dura que existe.

¿Qué elementos forman la narrativa de una marca?

Una narrativa de marca bien construida tiene varios componentes que trabajan juntos:

  • El origen. De dónde vienes, por qué empezaste, qué problema querías resolver o qué visión tenías del mundo. El origen humaniza. Nadie se conecta con una empresa. La gente se conecta con personas y con propósitos.
  • Los valores. No los valores de cartel que todo el mundo pone en su web (innovación, compromiso, excelencia…) sino los valores reales que guían tus decisiones. Tus valores intrínsecos.
  • El tono de voz. Cómo hablas. Si eres cercano o formal. Si usas humor o prefieres la sobriedad. Si tuteas o tratas de usted. El tono de voz es la personalidad de tu marca expresada en palabras. Y tiene que ser coherente en todos los canales.
  • El intangible. ¿Qué intangible ofrece tu marca? ¿Ese significado irracional que genera la decisión de compra en el cerebro?

¿Cómo sé si mi marca necesita trabajar su narrativa?

Fácil. Responde estas preguntas:

¿Sabes explicar en menos de 30 segundos qué hace tu marca, para quién y por qué es diferente (no vale la típica de “soy líder”, “llevo más de 30 años…”? ¿Tu web, tus redes y tus comunicaciones suenan todas igual, como si viniera de la misma persona? ¿Dirías que tu marca tiene coherencia? ¿Tus clientes te recomiendan usando exactamente las palabras que tú quieres que usen?

Si has dudado en alguna de estas respuestas, tu narrativa necesita trabajo.

Una marca se construye constantemente con orden y coherencia.

Método de trabajo de Narrativa de marca de Leticia Domínguez

¿Qué diferencia hay entre narrativa de marca e identidad visual?

Mucha gente confunde las dos cosas o cree que la identidad visual (logo, colores, tipografía) ya es suficiente para tener una marca.

La identidad visual digamos que es lo que se ve

La narrativa de marca es lo que se siente. Lo que genera en el consumidor. ¿Qué sientes cuando oyes hablar de Nike? ¿Y cuándo oyes hablar de Apple? ¿Y cuándo oyes hablar de Donald Trump? Eso es la narrativa.

Puedes tener el logo más bonito del pero si no sabes qué historia cuenta tu marca tu marca no tendrá conexión ni será recordada. Las dos son importantes y las dos trabajan juntas.

¿Y esto aplica también a los negocios pequeños o a los autónomos?

Especialmente a ellos.

Las grandes marcas tienen presupuestos enormes para hacer llegar su mensaje. Los negocios pequeños y los autónomos no pueden competir en volumen. Pero sí pueden competir en autenticidad y en una buena historia. Una historia cercana y real. Una persona con nombre y apellidos que decidió apostarlo todo por algo en lo que cree. Eso conecta de una forma que ningún presupuesto publicitario puede comprar.

El problema es que la mayoría de los pequeños negocios no saben contarlo y muchas veces caen en el error de dejarse llevar por la corriente y la comparativa. Hacer lo que todo el mundo hace.

¿Por dónde empiezo a construir la narrativa de mi marca?

El primer paso es siempre el mismo: escucharte.

Antes de pensar en palabras, en mensajes o en copies, necesitas responder preguntas honestas. ¿Por qué empecé esto? ¿Qué problema me indigna que nadie resuelve bien? ¿Qué es lo que hago de una forma que nadie más hace igual? ¿Qué quiero que digan de mí mis clientes cuando me recomienden? ¿Cómo lo puedo contar? ¿En qué orden? ¿Tiene coherencia?

Lo que viene después es darle forma, estructura y coherencia para que funcione en todos tus canales de comunicación.

Si has llegado hasta aquí es porque algo de esto te ha resonado. Quizás porque reconoces que tu marca tiene más dentro de lo que estás contando. O porque llevas tiempo sintiendo que comunicas, pero no conectas.

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El primer paso es siempre el mismo: escucharte a ti mismo.
Antes de pensar en palabras, en mensajes o en copies, necesitas responder preguntas honestas. ¿Por qué empecé esto? ¿Qué problema me indigna que nadie resuelve bien? ¿Qué es lo que hago de una forma que nadie más hace igual? ¿Qué quiero que digan de mí mis clientes cuando me recomienden? ¿Cómo lo puedo contar? ¿En qué orden? ¿Tiene coherencia?
Lo que viene después es darle forma, estructura y coherencia para que funcione en todos tus canales de comunicación.
Si has llegado hasta aquí es porque algo de esto te ha resonado. Quizás porque reconoces que tu marca tiene más dentro de lo que estás contando. O porque llevas tiempo sintiendo que comunicas, pero no conectas.

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